Lamento decirlo, pero ni tu abuela ni tu pareja ni tus amigos ni tu gato son adecuados para juzgar cómo haces una defensa de oposición.
Primero, porque casi seguro no saben cómo funciona realmente una defensa ni qué espera un tribunal.
Segundo, porque es muy probable que te digan que lo haces estupendamente aunque no sea verdad.
Menos el gato, que directamente pasará de ti.