Planificación de la Oposición

¿Por dónde empiezo?

Bien. Has decidido lanzarte a la piscina y ahora descubres que no sabes ni por dónde empezar.

Temario, práctico, programación, visu, legislación, baremo, calendario, simulacros… todo parece importante, todo parece urgente y todo el mundo tiene una opinión distinta sobre cómo abordarlo.

El primer problema de una oposición es averiguar qué merece la pena hacer, en qué orden y con qué criterio.

Y ahí es muy fácil perder meses.

¿Qué debo planificar?

El gran problema no es solo qué estudiar. Ni siquiera el cuándo, cuánto y en qué orden.

La oposición es mucho más que encerrarse a estudiar

Sobre el estudio en sí

Te puedo ayudar a tomar decisiones sobre, por ejemplo:

  • Qué contenidos priorizar, tanto por tu formación académica como por su relevancia en el proceso.
  • Cómo repartir el esfuerzo entre temario, práctico, programación... y legislación.
  • Qué métodos y materiales funcionan mejor y cuáles suelen hacerte perder tiempo, tanto digitales como analógicos.
  • Cómo establecer un calendario, llevar control de tus logros y, en caso necesario, improvisar eficazmente.

Y no solo puedo explicarte cómo lo plantearía: también puedo compartir contigo documentos y herramientas que utilicé en su momento, para que los adaptes a tus necesidades y a tu forma de trabajar.

Más allá del estudio

Es posible que ni siquiera hayas considerado cuestiones como, por ejemplo:

  • Si te conviene afiliarte a un sindicato, incluso antes de empezar a trabajar, y qué diferencias prácticas hay entre unos y otros.
  • Qué formación previa (no evidente) puedes aprovechar para obtener puntos en el apartado de méritos.
  • Cómo elegir cursos de formación con el mismo objetivo, gastando lo mínimo y detectando timos a tiempo. Advierto que no hacerlos es pegarse un tiro en el pie.
  • Cómo imaginar un centro educativo verosímil para tu defensa si es tu primera vez y nunca has trabajado en uno.

Y, sobre todo, puedo ayudarte a descartar estrategias muy populares que parecen brillantes sobre el papel, pero que en la práctica no compensan.

Por ejemplo, hacer una «web didáctica para impresionar al tribunal», como me recomendaron a mí, puede convertirse en una pérdida de tiempo considerable por razones que descubres en el último momento.

Tú y tu circunstancia

No existe una receta única para preparar una oposición, porque depende muchísimo de tus circunstancias:

  • ¿Tienes dinero o estás a dos velas?
  • ¿Trabajas o estás en paro?
  • ¿Tienes familia, pareja o vives solo/a?
  • ¿Eres búho o alondra?
  • ¿Te hacen la comida y la cama o te tienes que encargar tú?
  • ¿Tienes un sitio fijo para estudiar o tienes que buscarlo cada día?
  • ¿Estudiaste Biología, Geología, ambas cosas o ninguna?
  • ¿Qué partes del temario te gustan más y cuáles odias?
  • ¿Qué cosas (no evidentes) se te dan bien y podrías convertir en ventaja?
  • ¿Tienes un vecino igobuta que hace ruido? (porque tengo la solución).

Cuando hablemos, tendremos en cuenta este tipo de condicionantes. Porque lo que funciona muy bien para una persona puede ser absurdo para otra.

Todos los servicios se ofrecen en sesiones de una hora por webcam, pudiendo combinar varios en una misma sesión.

El formato es flexible y puede negociarse.