Bien. Has decidido lanzarte a la piscina y ahora descubres que no sabes ni por dónde empezar.
Temario, práctico, programación, visu, legislación, baremo, calendario, simulacros… todo parece importante, todo parece urgente y todo el mundo tiene una opinión distinta sobre cómo abordarlo.
El primer problema de una oposición es averiguar qué merece la pena hacer, en qué orden y con qué criterio.
Y ahí es muy fácil perder meses.