Darte todo masticado

Para empezar, hay áreas enteras del temario que ni siquiera he preparado: unas porque no me interesan y otras porque, dado su peso en la prueba, no me compensó hacerlo.

Pero más importante es que creo firmemente que no hay nada mejor que trabajarte tú mismo las cosas, a tu manera y con tus propios criterios. Da mucho más trabajo, sí, pero también resulta más satisfactorio y te permite diferenciarte de verdad.

Si lo que buscas es que te den todo hecho y perfectamente empaquetado, probablemente te convenga más recurrir a una (buena) academia.

Hacerte la programación

La programación didáctica —o la de una unidad— debería ser tu personalísima obra de arte. Y eso se tiene que notar.

No deberías delegar su elaboración completa ni en una IA, ni en otra persona —por mucho que sepa—, ni mucho menos en esas páginas de Internet que las venden como churros.

Para defenderla bien ante un tribunal debes conocer cada punto y cada coma y ser realmente tuya. Y la única manera realista de conseguirlo es haciéndola tú.

Puedo revisarla a fondo, detectar problemas y proponerte mejoras, como explico en otra sección.

Pero no voy a hacértela.

Resolver dudas sobre el práctico

No le veo demasiado sentido por dos razones:

  • No he preparado ni mucho menos todo lo que puede entrar, así que muchas dudas simplemente no podría resolvértelas, al menos de manera fluida.
  • Y, para este tipo de cuestiones concretas, la IA puede ayudarte mejor que la mayoría de los humanos.

Eso no impide que, dentro de otros servicios, surja puntualmente alguna duda sobre un ejercicio o problema concreto que sí pueda ayudarte a resolver.