Preparé la oposición durante años. Me atasqué, perdí tiempo con tonterías, seguí consejos nefastos y me creí hechos falsos, tomé decisiones estúpidas y un día hasta me subí a una farola a gritar: «¡Soy una peridotita!», «¡Soy un braquiópodo!», «¡Soy un criterio de evaluación!» hasta completar el temario.
Bromas aparte, no siempre podré decirte qué debes (o no) hacer.
No hago terapia ni pretendo hacerla, porque no hablamos de salud mental, sino de situaciones difíciles y decisiones complejas.
Pero probablemente entenderé bastante bien qué te está pasando y podré ayudarte a ver el problema con más claridad y tomar una decisión sensata.