Seguridad en el Laboratorio
Llevar al alumnado al laboratorio sin que conozca previamente las normas de seguridad supone asumir riesgos perfectamente evitables.
No basta con explicarlas de palabra. Conviene asegurarse de que han sido leídas, comprendidas y aceptadas, y dejar constancia.
La firma de este documento no exime al docente de sus responsabilidades ni convierte al alumnado menor de edad en responsable jurídico de los accidentes que puedan producirse.
Su valor como salvaguarda legal es, por tanto, limitado, aunque permite dejar constancia de que las normas fueron comunicadas y conocidas.
La verdadera finalidad del documento es convertir unas instrucciones generales en un compromiso explícito y personal.
Leer unas normas y firmar que se han comprendido y que se acepta cumplirlas refuerza su importancia y hace más difícil que se perciban como una simple advertencia rutinaria.

