Seguramente ya te has dado cuenta de que la web está estructurada como un esquema.

¡Tus esquemas abruman!

Es verdad que a primera vista parecen muy excesivos, pero solo son un tigre de papel.

En realidad, solo hace falta percatarse de tres cosas para que dejen de intimidar.

1) Coloreado semántico

Estos esquemas han evolucionado durante años, por lo que los códigos de color y formato de sus nodos pueden variar de unos a otros.

Lo esencial es que, dentro de cada esquema —o familia de esquemas—, el estilo de cada nodo cumple una función semántica. Así, puede representar:

  • Categorías gramaticales, como verbo, sustantivo o adjetivo.
  • Categorías lógicas, como comentario, etimología o cita.
  • Categorías disciplinares, como sustancia, temperatura u otras variables físicas.

En cualquier caso, los elementos en un mismo estilo gráfico deberían mantener un mismo significado dentro de cada esquema.

2) Trazo grueso = fundamental
Cuando los nodos están conectados por líneas gruesas, significa que esos contenidos son importantes o esenciales y, en principio, evaluables.
3) Trazo fino = accesorio

Cuando los nodos están conectados por líneas finas, significa que esos contenidos son accesorios y, en principio, no evaluables.

Su inclusión está justificada porque contribuyen de manera relevante a la comprensión de los contenidos fundamentales indicados en trazo grueso.

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¡Usa Freeplane!
Estos esquemas están elaborados con Freeplane, un software espectacular y gratuito que no deberías pasar por alto.